Anoche ocurrió algo especial que marcará un hito en mi vida, y quizás en el de algunas personas más: he visto en Telde un hecho digno de mención. Resulta que, anoche, en la puerta de mi casa, había, ni más ni menos, ¡una cucaracha comiendo helado de chocolate! En serio. Había medio cucurucho tirado debajo de un banco con el helado de chocolate desparramado alrededor y, pegada al cucurucho, había una cucaracha bastante grande (como las que rondan mi casa, no sé a quién hay que partirle las piernas para que las manden a otro sitio) que parecía estar bastante contenta, porque ni intentó moverse cuando pasamos junto a ella.
Por desgracia, no hay foto de archivo, porque iba con mi hermana y mi madre, y no tengo ganas de que me manden ya al psiquiátrico.
¡Nos vemos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario