martes, 15 de junio de 2010

LOGSE, bofetones y noes.

Hace algún tiempo, leía en un lugar habitual la preocupación de alguien por saber si somos incultos por naturaleza o si es cosa de la LOGSE. Me acordé de eso cuando, el otro día, unos compañeros del bachillerato de letras se acercaron a nosotros, de ciencias a preguntar si urraca de escribe con h o sin ella. Aún no sé si estoy más preocupada por el hecho de que alguien que se supone tiene mayor dominio del idioma que nosotros haya hecho esa pregunta, o si, por el contrario, me preocupa más el hecho de que en mi clase la gente tampoco supiera resolver esa duda.
Siguiendo con la crítica, diré también que no vendría nada mal una vuelta a ciertos métodos aplicados antaño. Y no digo que cualquier tiempo pasado fuera mejor. Simplemente digo que hay ciertos valores que se están perdiendo. Como ejemplo, me gustaría recordar que en mis tiempos -no tan lejanos como puedan parecer al lector, pues tengo dieciséis años- los profesores tenían todo el derecho del mundo a darnos un bofetón y dejarnos educados. Y, sin embargo, jamás hizo falta. La verdad es que no sé si eso es algo exclusivo de los colegios de monjas, o si se permitía en todos lados, pero estaba bien hecho. Pero eso ya no se lleva, porque es maltrato. No señor. Ahora los métodos efectivos están basados en la psicología. Ahora se permite que un alumno, un crío como otro cualquiera, le falte el respeto a un profesor. Y a cualquiera de sus mayores, profesor o no. Ahora se permite que cualquier chiquillo desafíe una figura que debería representar una autoridad. Y se permite la desaparición del significado de la palabra no.
Cuando voy por el instituto y me encuentro a gente de secundaria pidiéndole permiso a un profesor para hacer cualquier cosa, y éste se lo niega, lo primero que ocurre es que el alumno se rebela. Responde de malas formas. Vuelve a preguntar, y si el resultado es el mismo, acaba haciendo lo que le dá la gana. No digo que haya que darles la paliza de su vida en ese momento, pero sí cuando tenía seis años y dio muestras similares, un bofetón a tiempo lo habría evitado.
Y quizás estoy equivocada. Quizás no hace falta, y las cosas están bien así. Quizás soy una exremista o estoy demasiado chapada a la antigua, pero de verdad, que no conozco métodos más efectivos.

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